sábado, 17 de enero de 2026

martes, 30 de diciembre de 2025

ROBO DE BRONCES: UN PROBLEMA NADA NUEVO..,.

 


Uno de los tópicos que rodea a los Cementerios, es el robo de elementos de valor (principalmente placas de bronce), que decoran las sepulturas o los panteones. En Avellaneda, esta cuestión tuvo su punto más álgido en 1992, cuando la administración de la necrópolis fue intervenida por su presunta complicidad en la “profanación de tumbas”[1]. Sin embargo, parece ser que el asunto de la complicidad no es tan reciente, tal como ilustra un artículo del Diario “Crítica” fechado el 27 de enero de 1949:

…”NEGOCIABAN METALES DE LOS MONUMENTOS FUNERARIOS:

Personal de la Comisaría Cuarta de Avellaneda, luego de una paciente y hábil investigación, procedió a la captura de un núcleo de cuidadores del Cementerio local que, en lugar de cuidar las tumbas puestas bajo su vigilancia, se entregaban a despojarlas de todo cuanto pudiera ser reducido a dinero, efectuando un comercio activo y fructífero. De esa manera, las personas cuya misión consistía en preservar las sepulturas de todo daño, cobrando por ello una remuneración, se transformaron en el azote de los deudos de condición humilde que veían desaparecer, sin que valieran recomendaciones ni protestas, diversos objetos destinados a rendir culto a sus muertos.

CAMPO DE FECHORÍAS

El camposanto no tenía nada de solemne ni respetable para los autores de la macabra rapiña. A la inversa de lo que ocurre con la mayor parte de las personas, a quienes los cementerios inspiran piadosas ideas, o al menos pronunciado pánico nocturno, los cuidadores ladrones del de Avellaneda, no solo cometían sus fechorías a pleno sol, imbuidos de la impunidad que les brindaba su condición de vigilantes de la necrópolis, sino que aún de noche deambulaban sin la más mínima emoción por entre las cruces. Era la hora propicia para llevarse lo más provechoso sin llamar la atención de inoportunos curiosos que pudiesen formular comentarios acerca de las fúnebres mudanzas.

CUIDADORES, PERO POCO

El Cementerio de Avellaneda abarca varias hectáreas y su cuidado está a cargo de 80 hombres que cumplen con las tareas de limpiar las lápidas y mantener libres de yuyos y malezas la zona que a cada uno le corresponde. Los cuidadores se vinculan así a los familiares de los fallecidos a través de las visitas que los mismos realizan y los encargos con respecto a la atención de los monumentos y las sepulturas.

Nueve de esos cuidadores, sin embargo, habrían optado por burlar la confianza depositada en ellos creando una organización para el despojo de tumbas y la comercialización de sus productos. Una parte muy reducida de lo robado por los cuidadores infieles se ha hallado esta mañana, apilada en el patio de la comisaría. Lo recaudado formaba parte de la bolsa de urgencias utilizada para el canje de elementos de acuerdo a las perspectivas de venta”…[2]

Acciones como esta (minoritarias, tal como puede observarse), son las que han contribuido al desprestigio actual del Cementerio, como el lugar más idóneo para depositar a nuestros difuntos; verificándose con esto la famosa frase “Pagan justos por pecadores”…



[1] Diario Crónica 14/01/1992

[2] El artículo fue publicado por el Diario Crítica el  27/01/1949. Dentro de la nómina de los “cuidadores” implicados aparecen Alejandro y Armando Vázquez. Si bien el apellido es bastante común en Argentina, no puedo dejar de pensar en una posible (y paradójica) vinculación con Gumersindo pero que, a falta de comprobación documental, solo dejo sugerida.

MENCION HONORIFICA PARA EL MAPA INTERACTIVO DEL CEMENTERIO DE AVELLANEDA


 El 19 de diciembre se dieron a conocer los resultados del 2° Concurso del Fondo Nacional de las Artes dedicado a Valoracion Patrimonial de Cementerios y Espacios Sagrados. En la Categoría "Valoración Patrimonial en Cementerios", mi mapa interactivo logró una de las tres menciones honoríficas. Aquí listado de ganadores:

Primer premioJosé Luis Scarsi. Cementerio de la Zwi Migdal de Villa Dominico, partido de Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Título: “Área para la Memoria y el Reconocimiento de las Mujeres Víctimas de Trata y Violencia Sexual”. Religión judía.
Segundo premio: Myriam Patricia Sosa. Cementerio Sueco de Yerbal Viejo de Oberá, provincia de Misiones. Título: “Nórdicos en la Selva”. Religión protestante.
Tercer premio: Marcelo Nardechia. Cementerio Municipal San Vicente de Godoy Cruz, provincia de Mendoza. Título: “Puesta en valor del sector antiguo del cementerio San Vicente de Godoy Cruz, Mendoza”. Cementerio laico.
Menciones honoríficas
Patricia Cristina Feldman. Cementerio israelita de Ciudadela, provincia de Buenos Aires. Título: “Relevamiento, recuperación y puesta en valor del Cementerio de Ciudadela”.
Agustin Wieckiewicz. Cementerio Municipal de Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Título: “Mapa interactivo del cementerio de Avellaneda”.
Luciano Oscar Coito Martin y otros. Cementerio Municipal de Caleufú, provincia de La Pampa. Título: “Sobre pueblos y tumbas”.

viernes, 28 de noviembre de 2025

¿UN CEMENTERIO MUSULMAN EN AVELLANEDA?

 

Diario "Nueva Época" julio 1961

Además del Cementerio Municipal y el de ACILBA, Avellaneda podría haber tenido un Cementerio Musulmán, cubriendo así en su escasa superficie, las demandas trascendentes de las tres grandes religiones monoteístas…

La idea, impulsada por la Asociación Yabrudense, era utilizar, a tal efecto, un terreno fiscal (ya ocupado por algunas familias) ubicado entre las calles San Carlos, Mansilla, Salcedo y Arredondo; en Villa Gonnet, localidad de Wilde.

Terrenos que ocuparía el Cementerio Musulmán: San Carlos, Mansilla, Salcedo y Arredondo

El proyecto contó con el visto bueno de la mayoría de los Concejales quienes, el 7 de julio de 1961, aprobaron la ordenanza para su construcción.

Sin embargo, el éxito burocrático chocó rápidamente con la realidad, ya que los vecinos de la zona, en desacuerdo con la novedad, comenzaron a moverse para evitar que comiencen las obras.

El 8 de octubre del ’61 se realizó un gran acto en la intersección de Agüero y San Carlos, organizado por la Asociación de Amigos de la Calle Cadorna Oeste, la Comisión Vecinal de Villa Porvenir, el Centro Socialista Democrático de Wilde; y otras entidades de bien público. En ella no solamente se manifestaron voces en contra de la propuesta, sino que también se acordó una concurrencia masiva a la plenaria del Concejo Deliberante del 13 de octubre, para decirle “No” al Cementerio.

El desenlace de la acción quedó descripto por el Diario “Nueva Época” de la siguiente manera:

…”Ante una barra que colmaba las instalaciones del Concejo Deliberante de Avellaneda, compuesto por vecinos de Villa Gonnet, se realizó la sesión del 13 del actual, y en cuya oportunidad se discutió nuevamente la ordenanza del 7 de julio (…). El debate fue largo e interesante, ya que cada uno de los bloques políticos que componen el concejo emitieron su opinión, sumándose a ella el Intendente Municipal (Atilio Fernández) por medio de un mensaje. Y la propia sociedad islámica que pedía dejar sin efecto su solicitud.

Así terminó este nuevo episodio donde el pueblo ganó la batalla y ninguno de sus autores quiso asumir la responsabilidad de haber votado a favor”…[1]

A instancias del bloque de la Unión Cívica Radical del Pueblo, se decidió dejar las tierras en cuestión en manos de las familias que las habían ocupado previamente, y vender las sobrantes a empleados municipales. Como resultado, se formaron seis manzanas que, en la actualidad no guardan ningún recuerdo de lo que podrían haber sido.

Diario "Nueva Época" 20 10 1961




[1] Diario “Nueva Epoca” 20/10/1961



sábado, 22 de noviembre de 2025

GATICA Y EL CEMENTERIO DE AVELLANEDA

Gatica en su época de gloria, en la tapa de "El Gráfico" noviembre 1946

El famoso boxeador José María Gatica fue también parte de la Historia de Cementerio. Tras su trágica muerte, recibió un adiós multitudinario que terminó en el nicho C4432, donde fueron depositados sus restos. Así lo resaltaba el diario “Crónica” el 14 de noviembre de 1963, día del sepelio:

…“Nunca se reunió tanta gente en el Cementerio de Avellaneda, nunca se derramaron allí tantas lágrimas juntas”…

Crónica 14 11 1963

Sin embargo, en los años que siguieron, el mismo medio periodístico, se dedicó a informar sobre los escasos visitantes que recibía en cada aniversario de su fallecimiento: “Muchos ausentes ante el nicho del ídolo”, “El ídolo olvidado”, “Gatica continúa estando solo”, “Un silencio de siete años para Gatica”; eran los tristes titulares.

Crónica 13 11 1964


Crónica 13 11 1964


Crónica 13 11 1965

Crónica 12 11 1968

La situación llegó a su punto más crítico cuando, cumplido el plazo municipal, los restos de Gatica debían desalojarse del nicho, lo que motivó a que el mismo Héctor Ricardo García (dueño de “Crónica”), desde su programa “Siete y Medio” difundiera la información… El revuelo mediático llevó a que el Intendente de entonces, José Luis Otero, asegurara la permanencia de sus restos.

Sin embargo, la medida se reveló momentánea, ya que en 1977 la Asociación Mutual Casa del Boxeador le adjudicó un lugar en su Panteón de la Chacarita, junto con figuras como Justo Suárez y Pascual Pérez. El traslado se efectivizó el 18 de septiembre de ese año, aunque con cierta resistencia de la hermana de Gatica, que quería que el púgil permanezca junto a su madre.

Crónica 18 9 1977

Finalmente, después de varias décadas; el 25 de mayo de 2013, los restos del “Mono” fueron llevados a su ciudad natal, Mercedes, Provincia de San Luis; en cuyo Cementerio se construyó un mausoleo destinado a perpetuar su memoria.

Acto realizado en el Panteon Casa del Boxeador (Cementerio de la Chacarita) con motivo del traslado de los restos de Gatica 25 5 2013

Estatua que corona el mausoleo que contiene los restos del boxeador en el Cementerio Muncicipal de Mercedes


viernes, 14 de noviembre de 2025

PABELLON JUAN XXIII

Nombre:  Juan XXIII

Categoría: Pabellón Municipal

Data: Circa 1990

Ubicación: Sobre San Lorenzo, al lado de El Descanso

Constructor: S/D

Carácterísticas: Pabellón de nichos municipal, que a diferencia de las galerías construidas en los ’70, se encuentra cerrado, a la manera de un panteón privado; tal vez para evitar el fenómeno del vandalismo. Dentro del mismo, en el nicho 31 E, se encontraban depositados los restos del Cantante Punk “Ricky” Espinosa (1966- 2002); líder del grupo Flema; los cuales fueron retirados, cremados y entregados a su familia; a causa de los destrozos provocados por fans del artista en sus visitas. Todavía pueden leerse graffitis en las paredes externas del Panteón dedicados a su memoria.

Nicho 31 E del Pabellón Juan XXIII, donde fueron depositados los restos de Ricky Espinosa. Fuente: Publicación en Facebook de Mauricio Gabriel 8 de agosto de 2023

Exterior del Pabellón Juan XXIII, donde se pueden observar los graffittis en homenaje al líder de Flema

La muerte de "Ricky", acaecida tras caer de un quinto piso de un departamento, fue objeto de diferentes interpretaciones, tal como muestra esta cita escrita por Pablo Díaz Marenghi y aparecida en www.artezeta.com.ar con motivo del 15 aniversario de su fallecimiento
..."La mochila de quilombos de Ricky fue pesada a lo largo de toda su vida. La versión oficial de su muerte, esparcida de boca en boca con tintes mitológicos, cuenta que el 30 de mayo de 2002, luego de haber tomado litros de alcohol fino con jugo de naranja, increpó a Luichi de Flema en medio de un partido de Playstation: “Si pierdo me tiro”. Estaban en un quinto piso de un monoblock de Avellaneda. Bromeando, corrió hacia la ventana y entre tropiezos, cayó al vacío. Una parte del punk se iba para siempre. “Ricky no quería llegar a viejo, bajo ningún punto de vista. Quería defender sus ideales hasta las últimas consecuencias y lo hizo hasta que tocó partir. Decidió partir. Porque más allá de que uno especule con que fue un accidente o que se tiró por la Play, era claro que Ricardo se quería ir” afirma Duarte. Él sabía mejor que nadie que jamás podría encastrar con los cánones sociales. Como supo cantar, “odio el sistema social”. Impedimentos que lo atormentaron y, a la vez, moldearon una obra que junto a su inmensa sensibilidad y su manera descarnada de ver el mundo, dejaron una catarata de canciones que marcaron el punk y el rock en general"...

Nota aparecida en el suplemento NO de página 12 el 29 de noviembre de 2001


Necrológica publicada en el suplemento NO de Página 12 tras la muerte del cantante 6 de junio de 2002

PABELLONES CASACUBERTA Y SAN LORENZO

 


Nombres: Nazareno Nanni, Antonio López, Basavilbaso

Categoría: Pabellones Municipales

Data: Circa 1970

Ubicación: Vértice de Casacuberta y San Lorenzo (108)

Constructor: S/D

Características: Estos Pabellones para nichos y urnas se construyeron a principios de la década del ’70 con el objetivo de dotar a la Necrópolis de un sistema de galerías techadas con dos niveles superiores y uno subterráneo. El diseño racionalista, de líneas horizontales; remite al Sexto Panteón del Cementerio de la Chacarita, con balcones y espacio para canteros. Lamentablemente el inadecuado sistema de bombeo (que generó inundaciones en el nivel inferior) y la falta de mantenimiento han deteriorado mucho el aspecto general.

El primer pabellón sobre Casacuberta recibe el nombre de “Nazareno Nanni”, en homenaje a quien fuera durante varios años párroco del Cementerio. El religioso pertenecía a la Congregación de los Hijos de Santa María Inmaculada, y murió el 28 de octubre de 1979 en un accidente de tránsito. Sus restos descansan en el ingreso al Pabellón junto con los de los Padres José Santi y Francisco Platania.

La figura de Nanni ,“el más popular y apreciado de todos los sacerdotes que se desempeñaron en la Capilla”; a decir de Luis Masseroni[1]; no cuenta actualmente con tanto aprecio, dada su pasividad (o complicidad) en los hechos vinculados al ingreso de las víctimas del Terrorismo de Estado al Sector 134, o a la fosa común donde se inhumaron a los caídos en la Batalla de Monte Chingolo.

…”El tendría que haberse opuesto a que estén desparramados ahí seres humanos. Le dije que se había prestado a que estén ahí tirados hasta que los arrojaron a una zanja, en vez de llamar y entregárselos a sus familias para darles cristiana sepultura. Él era cómplice de ese acto inhumano”…[2]

El siguiente pabellón, también sobre Casacuberta, se denomina Antonio López en homenaje a un Subdirector del Cementerio fallecido en 1962. Se destaca, en uno de sus ingresos, la escultura en hierro de un cristo crucificado de interesante factura.


El tercer pabellón, ya sobre San Lorenzo; homenajea a Nicanor Basabilvaso, cuya importancia fue descripta anteriormente.



[1] MASSERONI, Op. Cit.

[2] Testimonio de Eloy Monzón, padre de Ismael, caído en Monte Chingolo y extraído de PLIS STERENBERG, “Monte Chingolo, La Mayor Batalla de la Guerrilla Argentina”, Planeta, 2003

 

LIBRO "HISTORIA E HISTORIAS DEL CEMENTERIO DE AVELLANEDA" LINK DE DESCARGA

Mediante el siguiente link pueden descargar el libro "Historia e Historias del Cementerio de Avellaneda", publicado con motivo de ...