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viernes, 14 de noviembre de 2025

PABELLON JUAN XXIII

Nombre:  Juan XXIII

Categoría: Pabellón Municipal

Data: Circa 1990

Ubicación: Sobre San Lorenzo, al lado de El Descanso

Constructor: S/D

Carácterísticas: Pabellón de nichos municipal, que a diferencia de las galerías construidas en los ’70, se encuentra cerrado, a la manera de un panteón privado; tal vez para evitar el fenómeno del vandalismo. Dentro del mismo, en el nicho 31 E, se encontraban depositados los restos del Cantante Punk “Ricky” Espinosa (1966- 2002); líder del grupo Flema; los cuales fueron retirados, cremados y entregados a su familia; a causa de los destrozos provocados por fans del artista en sus visitas. Todavía pueden leerse graffitis en las paredes externas del Panteón dedicados a su memoria.

Nicho 31 E del Pabellón Juan XXIII, donde fueron depositados los restos de Ricky Espinosa. Fuente: Publicación en Facebook de Mauricio Gabriel 8 de agosto de 2023

Exterior del Pabellón Juan XXIII, donde se pueden observar los graffittis en homenaje al líder de Flema

La muerte de "Ricky", acaecida tras caer de un quinto piso de un departamento, fue objeto de diferentes interpretaciones, tal como muestra esta cita escrita por Pablo Díaz Marenghi y aparecida en www.artezeta.com.ar con motivo del 15 aniversario de su fallecimiento
..."La mochila de quilombos de Ricky fue pesada a lo largo de toda su vida. La versión oficial de su muerte, esparcida de boca en boca con tintes mitológicos, cuenta que el 30 de mayo de 2002, luego de haber tomado litros de alcohol fino con jugo de naranja, increpó a Luichi de Flema en medio de un partido de Playstation: “Si pierdo me tiro”. Estaban en un quinto piso de un monoblock de Avellaneda. Bromeando, corrió hacia la ventana y entre tropiezos, cayó al vacío. Una parte del punk se iba para siempre. “Ricky no quería llegar a viejo, bajo ningún punto de vista. Quería defender sus ideales hasta las últimas consecuencias y lo hizo hasta que tocó partir. Decidió partir. Porque más allá de que uno especule con que fue un accidente o que se tiró por la Play, era claro que Ricardo se quería ir” afirma Duarte. Él sabía mejor que nadie que jamás podría encastrar con los cánones sociales. Como supo cantar, “odio el sistema social”. Impedimentos que lo atormentaron y, a la vez, moldearon una obra que junto a su inmensa sensibilidad y su manera descarnada de ver el mundo, dejaron una catarata de canciones que marcaron el punk y el rock en general"...

Nota aparecida en el suplemento NO de página 12 el 29 de noviembre de 2001


Necrológica publicada en el suplemento NO de Página 12 tras la muerte del cantante 6 de junio de 2002

PABELLONES CASACUBERTA Y SAN LORENZO

 


Nombres: Nazareno Nanni, Antonio López, Basavilbaso

Categoría: Pabellones Municipales

Data: Circa 1970

Ubicación: Vértice de Casacuberta y San Lorenzo (108)

Constructor: S/D

Características: Estos Pabellones para nichos y urnas se construyeron a principios de la década del ’70 con el objetivo de dotar a la Necrópolis de un sistema de galerías techadas con dos niveles superiores y uno subterráneo. El diseño racionalista, de líneas horizontales; remite al Sexto Panteón del Cementerio de la Chacarita, con balcones y espacio para canteros. Lamentablemente el inadecuado sistema de bombeo (que generó inundaciones en el nivel inferior) y la falta de mantenimiento han deteriorado mucho el aspecto general.

El primer pabellón sobre Casacuberta recibe el nombre de “Nazareno Nanni”, en homenaje a quien fuera durante varios años párroco del Cementerio. El religioso pertenecía a la Congregación de los Hijos de Santa María Inmaculada, y murió el 28 de octubre de 1979 en un accidente de tránsito. Sus restos descansan en el ingreso al Pabellón junto con los de los Padres José Santi y Francisco Platania.

La figura de Nanni ,“el más popular y apreciado de todos los sacerdotes que se desempeñaron en la Capilla”; a decir de Luis Masseroni[1]; no cuenta actualmente con tanto aprecio, dada su pasividad (o complicidad) en los hechos vinculados al ingreso de las víctimas del Terrorismo de Estado al Sector 134, o a la fosa común donde se inhumaron a los caídos en la Batalla de Monte Chingolo.

…”El tendría que haberse opuesto a que estén desparramados ahí seres humanos. Le dije que se había prestado a que estén ahí tirados hasta que los arrojaron a una zanja, en vez de llamar y entregárselos a sus familias para darles cristiana sepultura. Él era cómplice de ese acto inhumano”…[2]

El siguiente pabellón, también sobre Casacuberta, se denomina Antonio López en homenaje a un Subdirector del Cementerio fallecido en 1962. Se destaca, en uno de sus ingresos, la escultura en hierro de un cristo crucificado de interesante factura.


El tercer pabellón, ya sobre San Lorenzo; homenajea a Nicanor Basabilvaso, cuya importancia fue descripta anteriormente.



[1] MASSERONI, Op. Cit.

[2] Testimonio de Eloy Monzón, padre de Ismael, caído en Monte Chingolo y extraído de PLIS STERENBERG, “Monte Chingolo, La Mayor Batalla de la Guerrilla Argentina”, Planeta, 2003

 

sábado, 31 de mayo de 2025

DESCUBRIMIENTO DE LOS MURALES DE CASTAGNINO Y COLMEIRO. TAPA Y NOTA DIARIO CLARÍN 3/12/2000

 

UN MURAL DE CASTAGNINO, OLVIDADO EN UN CEMENTERIO

Lo pintó el artista hace casi 50 años, durante su paso por Avellaneda. Expertos de la Academia Nacional de Bellas Artes comprobaron que era auténtico. El municipio encargó su restauración.

 

Los colores están opacos y casi sucios. Pero las pinceladas son tan firmes que aún permiten ver con nitidez los rostros sencillos y tranquilos de cuatro mujeres y dos chicos a los que nada parece estorbar. Apenas un pequeño lago cristalino, dos ovejas recostadas sobre el césped y un cielo azul y claro le disputan protagonismo.

En una pared cóncava del Cementerio de Avellaneda, Juan Carlos Castagnino supo plasmar así la alegoría del "descanso eterno", que hoy libra una pelea contra la humedad, el descuido y el olvido.

A casi 50 años de su creación, el mural intenta volver del ostracismo después que una comisión de Cultura del municipio y los mismos cuidadores del cementerio ponderaron lo que hasta ahora muchos creían sólo una "fábula": Castagnino había pasado por Avellaneda y había dejado sus huellas en algunos de los pabellones.

Hace unas semanas, expertos de la Academia Nacional de Bellas Artes fueron al cementerio y después de varios análisis comprobaron que la obra era auténtica. Sin embargo, un segundo mural también encontrado en el lugar, con mucha similitud por tamaño, colores y temática, sería de la autoría de un pintor español y amigo de Castagnino, de apellido Colmeiro.

La obra del pintor marplatense se suma a los seis murales encontrados a partir de este año en el distrito y que ya están en proceso de restauración: cuatro obras de Antonio Berni en un ex cine hoy convertido en un Bingo; otro Castagnino, en una biblioteca popular de Piñeyro y un original de Quinquela Martín que también intenta resguardarse y que está en la sede del club Racing que sufre una amenaza de remate de sus bienes.

Ante los descubrimientos de las pinturas realizadas entre las décadas del 30 y 50, la comuna de Avellaneda inició un plan de "puesta en valor" para incluirlas en un circuito turístico-histórico-cultural. "La idea es que los turistas que lleguen a la Boca, por ejemplo, puedan tener otra alternativa, tan solo cruzando el Puente Pueyrredón y a 5 minutos de la Capital. Allí se incluirían edificios también en plan de recuperación con estilos bizantinos y neorrenacentistas, un paseo del tango y la posibilidad de ver estos murales casi únicos teniendo en cuenta que el muralismo no tuvo gran apoyo en nuestro país", aseguró el subsecretario de Cultura, Federico Guerrero.

El mural de Castagnino recientemente descubierto está casi semidestruido en una de las entradas a los pabellones para nichos más antiguos del cementerio de Avellaneda. A pesar de estar sobre la calle principal de acceso, "durante años nadie le prestó atención. Se fue deteriorando como todo el salón e igual lo dejaron", comentó uno de los cuidadores.

A pesar de lo lúgubre del lugar, en medio de techos destrozados, flores secas y nichos casi totalmente abandonados, la obra —a pesar de no tener firma, por lo menos legible— no pasa inadvertida: tiene unos 7 metros de alto por 4 de ancho y sus relieves superiores están casi intactos.

Sin embargo, la peor batalla la libra contra la humedad ya que detrás de esa pared están los baños. "La peor faltante está en el sector inferior donde fue intervenido de manera doméstica, mediante picado y aplicación de revoques que se superponían a áreas con posibles vestigios de pintura. Además hay material faltante disperso en toda la superficie especialmente en forma horizontal que coincide con la arista que forma con el muro, la cubierta de los sanitarios", explicó a Clarín Ariel Fridman, uno de los especialistas en restauración.

La estética del cuadro se confunde a su vez con las inscripciones hechas con materiales cortantes y marcadores que se suman a las manchas de hollín, polvo y moho. "Gastón, Lucy te quiero, aguante Boca", son parte de las inscripciones que manos anónimas dejaron sobre las figuras de las mujeres sencillas, de claridad gestual y que tanto seducen en las obras de Castagnino.

En su paso por Avellaneda, el pintor dejó otra de sus obras en una biblioteca popular, en el barrio de Piñeyro, donde incluso vivió cuando era perseguido por su militancia comunista, en los años 30. Allí pintó "Mujer trabajando", en agradecimiento al asilo que le habían dado un grupo de anarquistas.

¿Por encargo?

Sin embargo, del origen de la obra del cementerio poco se sabe. Hasta su familia la desconocía. "Para mí fue una sorpresa. Me enteré de su existencia cuando hace unas semanas me avisaron de la Municipalidad. Papá nunca comentó nada sobre esa obra pero no me pareció tampoco disparatado, concuerda mucho con su vida y su tránsito por Avellaneda. Supongo que habrá sido una obra por encargo, porque es muy simbólica del lugar y en realidad papá pintaba mucho más sobre la realidad social del país y sus ideas", dijo a Clarín Alvaro Castagnino, el hijo del pintor.

Más allá del deterioro de ambas obras, los expertos coinciden en que el mural de la biblioteca de Piñeyro, "Veladas de Estudio para después del trabajo", tiene un valor de unos 20.000 pesos mientras que la del Cementerio podría superar hasta 10 veces la cifra. Su arreglo podría demandar alrededor de cuatro meses y unos 7.500 dólares de costo.

En primera instancia, el municipio barajó la posibilidad de que la obra sea trasladada a un nuevo sitio con mayor resguardo ambiental. Sin embargo los técnicos si bien confirmaron que la tarea era posible, lo consideraron una nueva agresión y hasta una probable pérdida de su simbolismo. Y tal vez algo muy alejado de las ideas del mismo Castagnino, quien solía repetir: "El arte no debe ser ni mítico ni telúrico sino arte puro, comprendido por el pueblo y, sobre todo, no estar vedado para nadie".

 


sábado, 19 de octubre de 2024

PANTEON LA PAZ

 

Nombre: Panteon La Paz

Categoría: Panteón Social

Data: Circa 1980

Ubicación: Sobre Casacuberta, altura Sector 162

Constructor: S/D

Características: Este Panteón de carácter privado, pertenece a la Mutual de Profesionales y Técnicos. Es la construcción de mayor envergadura del Cementerio y una de las más recientes. De estilo racionalista, evita en su fachada todo tipo de referencia figurativa, pudiendo pasar perfectamente por un edificio de departamentos. Se compone de un volumen principal de seis pisos de altura; y dos volúmenes secundarios por delante, que contienen escaleras. El conjunto evidencia, en las amplias galerías vidriadas y en los muros de ladrillo calado; una de las premisas de la arquitectura funeraria de fines del siglo XX: La de contar con una iluminación y ventilación adecuadas, que se contrapongan con eficiencia al abarrotamiento de nichos.

Dentro de este Panteón, más precisamente en la planta baja, nicho 755; se encuentran los restos del fotógrafo y reportero gráfico José Luis Cabezas (1961- 1997), cuyo asesinato en Pinamar, conmovió profundamente a la opinión pública. Junto a él descansan también sus Padres. El nicho, contiene varias fotos familiares, imágenes religiosas, dos rollos de fotos, y una pequeña placa que dice lo siguiente:

…”José Luis Cabezas

Q.E.P.D

LOS ARGENTINOS PEDIMOS JUSTICIA”…

Nicho PB 755 que contiene los restos de José Luis Cabezas



Nota de Página 12 con la cobertura del sepelio del fotógrafo 29 de enero de 1997


PABELLON OYUELA: LOS MURALES DE CASTAGNINO Y COLMEIRO

 

MURAL COLMEIRO

MURAL CASTAGNINO

El Pabellón de “Las Lloronas” contiene dos murales de gran valor histórico, que decoran los vestíbulos de las entradas. Estos murales fueron realizados por los artistas Manuel Colmeiro y Juan Carlos Castagnino hacia 1948 a pedido de Mario Roberto Álvarez. Se titulan “Descanso Eterno” y están pintados al fresco en paredes convexas de 4 metros de ancho por 7 de alto. Durante varias décadas casi ignorados (ni el hijo de Castagnino sabía que existían), recién en los ’90 se tomó conciencia de la importancia de ambas obras, por lo que fueron declaradas parte del Patrimonio Cultural del Partido. Lamentablemente el paso del tiempo las ha deteriorado seriamente (en especial la de Castagnino), por lo que existen planes y proyectos para restaurarlas.

Las composiciones son consideradas atípicas dentro de las temáticas abordadas por Colmeiro y Castagnino, a quienes se relaciona fuertemente con las reivindicaciones sociales. Dice sobre ellas la Arquitecta María Descole:

… “Los murales de nuestro Cementerio muestran figuras humanas en actitudes contemplativas sobre paisajes naturales etéreos. Evocan las relaciones entre madres e hijos, la relación con la tierra y el agua, el amor simbolizado en un corazón, y la vida que se renueva en el árbol”…[1]



[1] La fuente y parte de la información que se desprenden de este Pabellón son deudoras del trabajo de MAYER, FARIÑA, ELFSTROM; “Murales de Castagnino y Colmeiro”; realizado para la Universidad Nacional de Mar del Plata en 2009 y cedido por Vanina Ragonese

PABELLON OYUELA "LAS LLORONAS"/ MARIO ROBERTO ÁLVAREZ

 





Nombre: “Las Lloronas” (Nombre de referencia utilizado por el personal de Cementerio. No posee denominación oficial)

Categoría: Pabellón Municipal

Data: Entre 1942 y 1947

Ubicación: Sobre Calle Oyuela frente al Parque Conmemorativo.

Constructor: Mario Roberto Álvarez

Características: Esta Obra Pública fue diseñada por el célebre Mario Roberto Álvarez (1913- 2011) en sus años como Director de Arquitectura de la Municipalidad de Avellaneda. En ella ya se observan sus tendencias racionalistas y su preocupación por la funcionalidad del edificio. Se trata de un pabellón que se extiende en forma longitudinal a lo largo de Oyuela, con dos ingresos en sus extremos. En ambos, el espacio entre el dintel y el cornisamento está decorado con sendas esculturas atribuidas a Juan Carlos Labourdette (1910- 1993).

En las composiciones parecen observarse hombres y mujeres sin rostro, en diferentes actitudes relacionadas con el fenómeno y el impacto de la muerte: La resignación, la súplica, la reflexión y el vacío existencial. No obstante, son conocidas referencialmente como “Las Lloronas” por el personal del Cementerio, quienes extendieron el apelativo a todo el Pabellón.

Sobre la línea de cornisa aparecen esculturas de ángeles dispuestas regularmente. Las mismas no guardan relación ni con los principios ni con el estilo de la obra de Álvarez. Muy probablemente se trata de agregados posteriores que se hicieron cuando muchas sepulturas de las secciones antiguas, decoradas con esos ángeles estandarizados; se transformaron en Panteones.

Atendiendo al aspecto funcional, Álvarez asegura mediante la doble entrada, la circulación de aire; y le da un gran lugar a la iluminación natural, no solo con amplios ventanales, sino con un techo vidriado que cubre el pasillo principal.


PABELLON ESQUINA LARRALDE Y OYUELA "LA CRUZ MAYOR" 1936/37

 



Nombre:“La Cruz Mayor” (Nombre de referencia utilizado por el personal del Cementerio. No posee denominación oficial)

Categoría: Pabellón Municipal

Data: 1936/37

Ubicación: Sobre el ingreso vehicular.

Constructor: Ingeniero Alejandro Varangot

Características: Al igual que el Pórtico Monumental, la fachada de este Pabellón remite al estilo románico, con elementos característicos como la directriz horizontal, el arco de medio punto con arquivoltas (en este caso estilizadas), el techo a dos aguas, los contrafuertes y las aberturas dispuestas a la manera de triforios, en este caso con vitrales. La construcción es de mampostería, aunque el revoque remite a los pesados bloques de piedra utilizados en la Edad Media.

Pabellon Municipal  en construcción (Circa 1936). La imagen está tomada desde el Sector 9, antes de que lleguen hasta allí los Panteones Familiares construidos en los ’40 y los ’50 

El interior contrasta fuertemente con la fachada, dado que presenta un estilo modernista y netamente utilitario, carente de ornamentación, con tres galerías de nichos en planta baja y dos en planta alta. La escalera de acceso a esta última presenta en su descanso un Cristo Crucificado, obra del escultor marplatense Roberto Capurro (1903- 1971), que le da al Pabellón su apelativo referencial.



Interior del Pabellon en el momento de su inauguración. Fuente La Libertad Anuario 1938

Dentro de este Pabellon se encuentran depositados los restos de Carlos Chavez Navarrete, el cantante del grupo tropical “Karicia”, asesinado el 12 de agosto de 1997 ( está ubicado en el Sector 71 de urnas, al fondo del Pabellón)

Nicho Carlos Chavez



LIBRO "HISTORIA E HISTORIAS DEL CEMENTERIO DE AVELLANEDA" LINK DE DESCARGA

Mediante el siguiente link pueden descargar el libro "Historia e Historias del Cementerio de Avellaneda", publicado con motivo de ...